Andando por la vida, uno se encuentra con visiones inesperadas, como dice la canción:
"la vida te da sorpresas,
sorpresas te da la vida,
ay ay"
Así me volvió a suceder, hace una para de semanas, después de la locura del
DelLorean, ahora se me aparece uno de los carros (otro) que me ha alucinado desde que me empezaron a gustar los carros, el famosísimo
Lamborghini Gallardo.

Sinceramente cuando lo tuve frente a frente, tengo que admitir que me emocioné, y pese a solo poderlo admirar, fue una experiencia muy agradable, no tanto como orgásmica, pero 'pus que falto.

Y bueno lo menos que pude hacer es dejar constancia para la posteridad de esta belleza de vehículo móvil motorizado, que chingón está, ó ¿qué no?